jueves, julio 10, 2008
lunes, junio 30, 2008
viernes, junio 27, 2008
(en el balcón del hotel moderno
2:50 a.m, después de que españa le ganara a rusia
sobre un callejón vacío de noche y lleno de día
y con libaciones de chocolate y cubata)
El balcón, arbitraje
mudo de la euforia.
Los carros o pretextos
para caminar entre medio de o
un artesano marroquí pasa y no mira
a nadie o una pareja
ríe de su carga o el camión de la basura
o los despechados siempre patean
el mismo pedazo desechable sin llamarle
oficio, sin aspirar a grandes hallazgos,
porque los hallazgos son inútiles
si carecen de estómago. En fin,
sólo habitaciones desnudas en la cena.-
Tú
Tú
Tú
estás dormido y no acompañas
mi antenita, beso que regresas
a la misma oreja, en búsqueda
inconexa. Agujero de tabaco,
simetría de varillas y edificios
durmiendo para la compra,
(vicio que me acompañas)
dale su buenas noches,
y regresa a mí. Bésale
cada esquina, para que descanse,
pero nunca olvides, que del balcón
quieres la hoguera en el
edificio, que un avispón
es un preludio de finales.
Cuando dijiste siesta
quisiste decir “duerme tranquilo
si recuerdas el abrazo
que no ha llegado en la mañana”.
Un vestido que miente
hilvana garabatos y convence
a la chica esperando,
al atuendo fluorescente
y la manguera, como si no
fuera un entramado ciego
abrigando en la noche, como si
las mujeres pesadas invitaran
a morir por no ser rockeras.
Píntate la boca y evita
las preposiciones hambrientas
de protagonismo, o
pregúntales la hora.
Los pies en el balcón
de al lado seguirán
anclados en la incertidumbre
de no saber quién
quién
quién
retrocede en el callejón
recién rociado
(la hambruna ya no
nos importa, si podemos
ligar a las turistas)
aunque a una le hayan
dado un tubazo en la cabeza,
algo te dice que en la dinámica
de la barbarie se saldaron
cuentas desprogramadas.
jueves, junio 26, 2008
confessional rockabilly narcissist journey poem # 1
(a Nicole, obviamente)
Quiero ponerme mi falda de mantel de picnic
ahora que sé que Amy Winehouse
tendrá concierto pronto en Madrid,
.........................y aquí estoy.
Ni el control de los medios
de producción, la escritura
sobre abejicidios y lluvia ácida,
ni mis lecturas recientes de Ranciere
o la huelga con el sindicato,
pueden prevenir
.........................que me quiera
comprar todos los vestidos
que veo en las vitrinas, porque
las rebajas, porque todo el mundo
anda tan lindo en estos días,
porque me canso de mis maletas
y de la poeta en el espejo
y a veces me apetece ser pasarela
de los otros, jabón de algas,
sombra de mac, charol amarillo
talla 34, vestido desigual y flequillo.
llegué a madrid soñolienta, sin pegar un ojo en todo el viaje, 9 am, hora de madrid y a las 2 am en mi sistema. hace seis años que no venía a españa. acá viví en aquel entonces, y de esta ciudad es mi santo padre, pero nada me preparó para la impresión de verla nuevamente. tras dos meses de intensidad, amistad y laburo en ciudad de méxico, madrid me llenó los ojos de otra ciudad, más limpia, más diversa, más hermosa que nunca. de repente, hasta el aire acondicionado me parece una novedad, como si méxico me hubiera devuelto la inocencia hacia las máquinas. cuando me bajé del metro con las maletas y la vi, lloré. pudo haber sido jetlag pero estoy segura que fue felicidad. una mujer taxista me ayudó con mi equipaje para cuatro meses y me rescató del encandilamiento emocional.
lunes, junio 23, 2008
Ciudad de México




Ya me voy de México lindo y querido en unas cuantas horas. España, allá vamos. El encuentro con Juanpi, amigo estatua viviente, durante mi última caminata en Coyoacán fue genial. Además sé que a Nicole y a Marta les encantará verlo ejerciendo su oficio de carnet, porque siempre lo habíamos visto en su personaje civil. Ya encuaderné todo lo que quería. Pasado mañana estaré en Madrid. Ya empaqué casi todo. Hoy solo falta que lleguen las amigas. Miré la hora de vuelo mal y me voy antes de lo que creía. El poema de mañana en el megáfono "Epílogo de histeria en tres voces", será leído por las Poetas del Megáfono Eva Cabo, Anaís Abreu y Lauri García Dueñas. No se lo pierdan!
viernes, junio 20, 2008
Quiero pensar que todos los libros se pueden hermanar a la lógica del cuerpo y de la danza. Por el momento, este libro no será maquilado, pero no se extrañen de que en un futuro saquemos una versión facsímil. El libro surgió de conversaciones sobre hornos y vínculos femeninos. Una de las heroínas de la saga es Chascona, una chica chileborilanga, borichiricua, chilaborilena, en fin, una chica que habla en chileno, boricua y chilanga, y que se arroja al vacío del lenguaje, porque su paraíso es el afuera.
La parte favorita de muchos de los que han tenido la diversión de ojearlo es la del poema Ternura.
Tengo que confesarles que cada vez que lo tengo entre mis manos me enamoro más de este pequeño objeto de arte y amistad, y quiero seguir habitando todos sus recovecos...

nada esclarece
que ellos lleguen
con sus corbatas
y me derrita
al ver el estampado
martes, junio 17, 2008

nam mellitus erat
Catulo, III
Se extinguen las colmenas.
Pronto no habrá abejas
trasmitiendo el polen
no habrá flores
enamorando fotógrafos
para calendarios
no habrá remedios
con propóleo para la tos
de los naturistas,
ni jabones para
los hedonistas de la tina
de los melosos.
Hasta cuándo la polinización
en los estambres.
No habrá quién libe
las flores del 14 de febrero
del día de las madres
de los funerales
de los nacimientos
de las bodas
de los aniversarios
de los cumpleaños
habrá grandes multas
a los que pisen
abejas al cruzar la calle
y un sinfín de mercados
nacerán y morirán
en la misma pestaña.
Dicen que hay artistas
senegalesas en México
exportando miel a Suiza
dicen que la miel sintética
será la única que conocerán
los niños de las ciudades
post industriales.
Ahora digo colmena
como una metáfora
en desuso, un fósil
entre los motivos poéticos,
una reliquia de la jerga
sindicalista. Se extinguen
las colmenas y no hay
reporteros que develen
los motivos en primera
plana, no hay cadena
multinacional en busca
de la fórmula, ni actos
heroicos dentro de los panales.
Parece inadecuado decirlo
pero hay un abejicidio
debajo de los televisores
esperando otra polinización.
miércoles, junio 11, 2008
miércoles, junio 04, 2008
hice unos cuantos
los usé de hueso
los nombré con formas:
.............................la lengua del camaleón
.............................el caballito de mar que somos
y todo era la raíz
en donde se decanta
mi sonrisa en escalera.
Dejé de chuparle
el tuétano al espiral
después de una semana
empalagada de sus curvas
El existencialismo espiralista
me intoxicó (tuve tos,
fiebre pero y,
sobretodo, mareos)
Entonces decidí entrevistarlos
y saber de primera mano
lo que sienten los espirales.
Estos son los testimonios
de algunos entrevistados:
............................Espiral anónimo, soltero
............................30 hélices a su punto
me cuesta tanto conseguir una cita
con la espiral que quiero
y cuando lo consigo
regreso siempre al comienzo
de mi sistema
cuando creo que en ella
me enrosco tan solo le acaricio
sus vórtices
porque todo espiral,
toda huella reventada en cada dedo,
no se acomoda a otro,
quiero respiral otros aires
sin tanta voltereta.
Por otro lado
.......................Espiralita García, casada, 32
.......................hélices a su punto dice
quiero engramparme al espiral
con quien trabajo y hacer juntos
espiralitos de sabores
que se nos parezcan
deshacerlos, enroscarlos a gusto.
Espiralita García nos comenta
que lo peor es que al abrazarlo
corre el riesgo de detonarse en él,
desaparecer al unísono, o transformarse
en su propio ombligo.
[lo único que puedo es agarrarle
el rabito y hacer caballito de mar
juntos, así los espirales a su ritmo]
Y sin embargo es Piral el que me enreda
y me hipnotiza, círculo roto,
hueso de erizo.
Otra amiga intercede en la entrevista:
Pero no me dijiste el otro día que era Tornillo
el que te enroscaba el rollo
y que querías tomarte un cursito de tuercas.
No, Piral, es Piral al que quiero.
domingo, junio 01, 2008
sábado, mayo 31, 2008
3. Escuchar desde el público un poema que nunca leeré en público

2. Cerrar los ojos, fruncir el ceño. El momento de oprimir "play" es muy dramático

miércoles, mayo 21, 2008
Soy la cobarde que sólo es valiente cuando al lado tiene a un policía pequeño que le dice, dama, bote ese chicle. Policía pequeño con cejas pequeñas y boca igual que me pregunta, dónde (cómo si tal cosa existiera) ha estado, usté, esta noche. Le digo que estaba en la h de estar, pero mi licencia dice que estaba en un lugar que no justifica
(según los expertos) mis intentos de vivir
amparada bajo sombrillas
al sol. Dónde, repite, y le digo, tú, pequeño policía, para qué quieres saber dónde estaba, si no sabes del rastro disconforme de mis plataformas, no sabes que en el semáforo entendía que mi rostro en el retrovisor
no sabe como llenarse
que ve cuerpos que no son
mi cuerpo ni mi nombre
en otros cuerpos sin mi voz
ni mis malas contestaciones
en las entrevistas pueblerinas. ¿Usted
se ha tomado a algún alcohólico? Mira, pequeño, escóltame a mi casa que mi delito
ha sido abrazar toda la noche
a un asesino lleno de música
Tengo motivos para pensar que usted está embriagada, dama. Hágame el favor y bájase del carro. No puedo.
Soy poeta (Y me sale
una carcajada) Le he dicho, dama. Hágame el favor y bájese del carro,
bájese de la tarima,
de paso deshágase de su nuevo recorte,
la voz que ha soltado la hoja
húmeda de su timidez, bájela.
Mire, yo llegué ayer
de un lugar blanco, blanquísimo,
como toda esta palidez en mi rostro
este canto sin buena voz.
¿Y usté se cree que esto se lo aguantarían allá en los esteits?
Allá tengo otros
poemas a otros amantes
pero ninguno sabe a la reincidencia
torpe de su cuerpo,
la curva maligna de su estirpe.
Aunque abrazados debajo
de las sábanas frías
por culpa de la ventana
rota nos creamos a la intemperie
no hay logros para el orgullo.
ni a quien culpar.
Hay una turista mirada de reojo.
Unos buttocks que escriben, menean malabares
con algunos sonidos afinados
mientras les hacen la paja a los pequeños.
Soy un índice estropeado por la mano de otro policía
pequeño, disfrazado, siempre disfrazado.
Ellos, los pequeños, hacen círculo y me acercan la prueba de aliento como un dildo. Sople duro, dama, es mejor. Decido no soplar. Dama, hágame caso.
¿Tienes que usar siempre el vocativo?
Sí, con la boca, sople duro.
domingo, mayo 18, 2008
Pirámide del Sol en el fondo, fogata calentando las piedras del temescal, espigas.
Esta foto la tomé en la presentación de la pieza del grupo los Platemintos, en el que estaba la bailarina chilena Karina Sánchez. Aquí están bailando con el “espacímetro”, un artefacto cuya función es medir tu espacio. Este aparato sirve para evitar que los demás “te invadan tu espacio”. La pieza estaba compuesta de vídeo y danza. Las bailarinas iban al metro de C.D México y le pedían a la gente que se lo probaran, que le dieran promoción. La pieza hace referencia a la separación entre hombres y mujeres en el metro a las horas pico. ¿Será la segregación la mejor vía para que los hombres no nos agarren el culo ni nos roben? Lauri una vez persiguió a uno y le pegó. Dice que no sé siente orgullosa de contarlo.
Vagón de mujeres, horas pico.
sábado, mayo 17, 2008
jueves, mayo 15, 2008
Elena se mantenía por encima del bien y el mal.
Más tarde, leí una oscura historia que trataba sobre una guerra entre Troya y los griegos. Todo había empezado por culpa de una soberbia criatura llamada Helena.
Detalle que, como era de suponer, me hizo sonreír.
Evidentemente, no podía aspirar al paralelismo. La guerra de San Li Tun no había comenzado por culpa de Elena. Y esta última nunca quiso tener nada que ver con el conflicto.
Curiosamente, la Ilíada me ha informado menos sobre San Li Tu que San Li Tu sobre la Ilíada. En primer lugar, estoy convencida de que de no haber tomado parte en la guerra del gueto, nunca habría sido tan sensible a la Ilíada. Para mí, el origen no fue el mito sino la experiencia. Y me atrevo a creer que la experiencia me ha iluminado algunos aspectos del mito. En particular sobre el personaje de Helena.
¿Existe historia más halagadora para una mujer que la Ilíada? Dos civilizaciones se despellejan sin piedad y hasta las últimas consecuencias, el Olimpo interviene, la inteligencia militar conoce sus cartas de nobleza, un mundo desaparece, ¿y todo por culpa de quién? De una hermosa chica.
Uno se imagina de buena gana a la coqueta presumiendo ante sus amigas:
-¡Sí queridas, un genocidio e intervenciones divinas sólo para mí! Y no hice nada. Qué queréis que haga, soy guapa, no puedo evitarlo.
Las relecturas del mito han reflejado aquella desmedida futilidad de Helena, que se convertía en la caricatura de la arrebatadora egoísta, a la que le parecía normal e incluso encantador que la gente se matara en su nombre.
En mi caso, cuando hacía la guerra, conocí a la bella Elena, y me enamoré de ella, y por culpa de eso tengo una visión distinta de la Ilíada.
Porque vi cómo era la bella Elena, cómo reaccionaba. Y eso me inclina a pensar que su lejana y homónima antepasada era igual que ella.
Así pues, creo que la bella Helena le importaba un bledo la guerra de Troya hasta un extremo difícil de concebir. No creo que se vanagloriase de ello: eso habría supuesto hacer excesivos honores a los ejércitos humanos.
Creo que estaba infinitamente por debajo de aquella historia y que se miraba en los espejos.
Creo que necesitaba ser mirada, y poco le importaba que fueran miradas de guerreros o miradas pacifistas: miradas, esperaba que le hablaran de ella, y sólo de ella, no de aquellos que se las dedicaban.
Creo que necesitaba ser amada. Amada: no, no se le daba bien. A cada uno lo suyo.
¿Amar a Paris? Me sorprendería. Pero amar que Paris la ame, eso sí, y no preocuparse por nada más de lo que Paris pudiera hacer, también.
¿Al fin y al cabo qué es la guerra de Troya? Una barbarie monstruosa, sanguinaria, deshonesta e injusta en nombre de una hermosa a la que le importaba un bledo.
Y todas las guerras son la guerra de Troya, y a todas las causas nobles por las cuales se libran les importa un bledo.
Porque la única sinceridad de la guerra es la que no se dice: si uno hace la guerra es porque la ama y porque es un excelente pasatiempo. Y uno siempre encontrará una noble y hermosa causa para hacerla.
Así pues, la hermosa Helena hacía bien en no darse por aludida y en mirarse en los espejos.
Y me gusta mucho aquella Elena, que amé en 1974, en Pekín.
Traducción de Sergi Pàmies. (142-145)
[I will survive]
Tengo una enorme colección de amantes.
Me consuelan y me aman y con ellos mi ego
se expande y extramuros alcanza la azotea.
Cuando estoy con cualquiera de ellos,
o con todos a la vez, siento la pesada carga
de millones de pupilas subidas a mi grupa,
y a mi oído lo acosan millones de improperios,
se habrá visto niña más desvergonzada / pobrecita,
Dios le libre del problema que suponen / habría
que encerrarlas a todas. Languidezco.
Quiero volar y volar y volar como Campanilla
........................—blanco y radiante cuerpo celestial,
........................pequeño cometa, pequeño cometa—
de la mano mis amantes, que dicen cosas bonitas
como estigma, princesa, miss cabello bonito, asteroide.
Todo sea por mis amantes, que no son dignos de elogio:
son minúsculos, y redondos, y azules,
azules o blancos, o azules y blancos,
y su boquita de piñón es invisible,
y para besarles introduzco a los pitufos
en mi boca, y para gozar de ellos
los trago, porque me sé mantis religiosa.
Quién soy, quién soy, ni siquiera sé quién soy.
Sólo los necesito cuando me desdoblo en dos,
cuando mi ego se encoge incomprensiblemente
e intramuros alcanza un punto mínimo,
cuando lloro demasiado o río demasiado,
y entonces los llamo y ellos, decidme vosotros
quién soy, mi pequeño y urgente consuelo,
se adentran en mi boca sin dudarlo, complacidos,
y me recorren por dentro, y al fin sonrío, soy,
sonrío tras sus cuatro, cinco, seis besos azules,
un balanceo en mi regazo, la sonrisa desencajada,
quién soy ahora, quién soy realmente ahora,
quizá sea una muñeca de trapo, me toman prestada,
sonrío con sus besos fríos color pitufo, color papá pitufo,
besos de colores, ligero toque frío y plástico en mi lengua,
quién soy ahora, quién soy realmente ahora.
Les comparto con muchas otras, Sylvia, Anne,
ay mis amantes pluriempleados, no lo he dicho,
mis amantes que son minúsculos, redondos y azules,
apuestos príncipes de un cuento de hadas,
cuando hago como que duermo
creen que soy la Bella Durmiente,
y entonces quiebran el relato y me besan,
y son como cualquier beso que lo es para dormirse,
buenas noches pequeñas plásticas azules y blancas,
quién soy, ya no quiero responder, no sé quién soy,
y contradigo el cuento y mi sueño es más profundo,
y no quiero despertar, no quiero, sólo quiero más
besos azules, quién, besos blancos,
besos porque mi ego tambalea en el centro de mi estómago,
quién soy, besos redondos o cilíndricos,
no importa quién soy, quién soy realmente,
falo químico para mi sonrisa, quién soy ahora,
falo químico de colores para mi cabeza baja.
[Mi primer bikini]
Sólo yo sé cuándo sobrevivimos.
Lo sé porque mis dedos
se transforman en lápices de colores.
Lo sé porque con ellos
dibujo en las paredes de tu casa
mujeres con rostro de epitafio.
Porque, a la caricia de la punta,
comienza el derrame de los cimientos
formando arco iris en la noche.
Porque, al escribir testamentos
en el suelo, se remueven las vísceras
de azúcar, y trepan tus raíces.
Grabo versos de colores fríos
en tu piel, de arquitrabe a basa,
y les llueve y los diluye, y compruebo
que la lluvia suena como hacen al caer
las canicas brillantes y naranjas
que cambiaba en el patio del recreo,
poco antes de calzar mi primer bikini.
Hoy guardo las canicas, como un apagado
tesoro, en los huecos de otras espaldas.
Pinto también en la terraza de enfrente
un jardín de lápidas cálidas y hermosas.
Trazo como una medusa de bronce,
un paraíso de cadenas hendiendo en mantillo
el valle diminuto que proclama que es frágil
y sin embargo, dirás tú, sobrevive.
(De Mi primer bikini, Barcelona: DVD Ediciones, 2002)
martes, mayo 13, 2008
-¿Por qué esta pelota es morada?
Yo escribía en la computadora. Me detengo, lo miro y le pregunto.
-De qué color quieres que sea.
-Azul.
Y se encoge de hombros. Yo le digo.
-Pues no está tan lejos del azul porque el morado se forma con azul y rojo.
El localiza una silla roja y pone la pelota encima. Me dice:
-Y ahora por qué no cambia a azul.
Le digo, por qué tiene que ser con crayolas.
-Ah, yo traje.
-Bueno, pues con las crayolas mezclas azul y rojo y sale morado.
Emiliano se fue adonde su mamá y le dijo.
-Podemos colorear la pelota, ¿verdad?
domingo, mayo 11, 2008

Hoy es lluvia ácida,
no sé puede salir sin paraguas
ya no vamos al concierto
ni a los viveros.
Se registraron 172 puntos
Imeca de contaminación
en Coyoacán
y no queremos usar
taxis, ni peseros,
se ha ido la luz dos veces.
Nicole dice que solo
sabemos quedarnos
en la casa cuando viene
un huracán. Nos desorienta
esta alerta de aire. No sabemos
qué hacer pero se habla
sobre el fin del domingo.
Lauri advierte por chat
que ella no sale
cuando el planeta sufre.
Llamo por teléfono
a Pat quien decide
ya no ir a la obra japonesa,
encerrar a sus gatos
porque no quiere
que el azufre les haga daño.
Con este calor de ciudad
contaminada los gatos
solo quieren acostarse
en las losetas húmedas.
Entonces imagino
una novela de ciencia
ficción escrita en óxido
de nitrógeno, ahora puedo ver
el agujero en la capa
de ozono, ahora veo a los gatos
mutando a causa de la lluvia
ácida, persiguiéndonos
por no dejarlos dormir
en las losetas. Hay un viento
raro de una tormenta que no
huele a mar. Yo me pregunto
si mi lengua estará partida,
si mi alergia tendrá el color
de la nube encima, si por eso no
dejo de estornudar,
y no por el polen, la primavera
la euforia, la poesía.
Nicole decide convertir galones
de plástico en tiestos
para plantas que también recibirán
esa lluvia que ahora nos
guarda y nos aleja
de las ventanas.
El futuro es ver pelis,
traducir a poetas
americanas, tal vez,
escribir poemas en libretas
antiácido, en un búnker
relleno de café y yerba,
afirmando que se vive en la mejor
de las ciudades posible. Hay
que entrar las plantitas
que se ingieren para
que no nos maten.









