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miércoles, febrero 01, 2012





Gracias por toda la poesía, Wislawa Szymborska.
Celebro tu vida y tu partida "tranquilamente y en sueños".

Nació.
Así que él también nació.
Nació como todos los demás.
Como yo, que moriré.

Fragmento del poema "Urodzony", traducido al inglés "Born" en el libro No end of fun, 1967. Mi traducción al español.

sábado, septiembre 19, 2009


Fragmento de
WINGED MAILBOX (Buzón alado)
un poema de mi primer libro Alabalacera (2006) traducido por Rebekah Bergman, 2009.
(gracias!)


I will invent some myth that will covertly say
“whenever I come downstairs and find feathers,
when the empty mailbox
longs to be the bunker of a stamp,
I will guard the bird’s dress
in the hideout of envelopes
and I will wait, swaying, for nothingness to fly
and bring me, instead,
a turtledove of letters”


[Me inventaré algún mito que dirá con latencia:
"siempre que encuentre plumas al bajar la escalera,
 cuando el buzón, vacío,
 pretenda ser el búnker de algún sello,
 guardaré el vestido de los pájaros
en la guarida de sobres
y esperaré, mecida, a que la nada vuele
y que me traiga, a cambio,
una tórtola de cartas"]

lunes, julio 06, 2009

Un poema sin un solo pájaro
Por Jack Spicer

¿Qué te puedo decir, cariño,
cuando me pides ayuda?
Yo no sé del futuro
y mucho menos qué poesía
vamos a escribir.
Suicídate. Enloquece. Gente mejor
que nosotros lo ha tratado.
Yo te amé una vez pero
desconozco el futuro.
Sólo sé que amo la fuerza de mis amigos
su grandeza
y que odio el modo en que sus cuerpos se quiebran cuando mueren
y son comidos por imágenes.
La fiesta ha terminado. El picnic ha terminado.
Vuélvete loco. Suicídate. No quedará nada
después de que mueras o enloquezcas,
sino la calma de la poesía.

viernes, julio 03, 2009

La maldición de Carroll


Este poema de Lewis Carroll se puede leer vertical y horizontal. Como si fuera poco, el trabajo de contenido y forma se arbitra, conjurándonos con su antídoto integrado. La contradicción de este pequeño puñado de circunstancias es que suscita una fórmula inusitada, de la que no siempre se saben las propiedades. Transformar (o traducir) no retoma las condiciones propicias, porque se trataría de "inusitar un usitado", por decirlo de alguna manera, apenándose los conjuros.

jueves, junio 18, 2009

La pipa (1868)

Ayer encontré mi pipa al soñar con una larga velada de trabajo, de hermoso trabajo de invierno. Arrojados los cigarrillos con todas las alegrías infantiles del verano en el pasado que iluminan las azules hojas de sol, las muselinas, y vuelta a coger mi grave pipa por un hombre serio que quiere fumar largo rato sin molestarse, a fin de trabajar mejor; pero no esperaba la sorpresa que preparaba esta abandonada; apenas libros por hacer; maravillado, enternecido, respiré el último invierno que volvía. No había tocado a la fiel amiga desde mi regreso a Francia, y todo Londres, el Londres que había vivido completo para mí solo, hace un año, se me apareció; primero, las amadas nieblas que arroparon nuestros cerebros y tienen, allá lejos, un aroma propio cuando penetran por la ventana. Mi tabaco olía a una habitación oscura de muebles de cuero espolvoreados con carbón, en los cuales se desperezaba el flaco gato negro; ¡los grandes fuegos! y la criada con los brazos rojos echando carbones y el ruido de esos carbones cayendo del cubo de lata a la canastilla de hierro, por la mañana -¡mientras el cartero daba el doble aldabonazo solemne que me hacía vivir! He vuelto a ver por las ventanas esos árboles enfermos de la 'square' desierta -he visto la alta mar, tan a menudo atravesada este invierno, tiritando sobre la cubierta del 'steamer' mojada de bruma y negra de humo- con mi pobre bien amada errante, en traje de viajera, un largo vestido apagado color del polvo de los caminos, un manto que se adhería húmedo en sus hombros fríos, uno de aquellos sombreros de paja sin pluma y casi sin cintas que las damas ricas tiran al llegar, tan deteriorados quedan por el aire marino, y que las pobres bien amadas vuelven a adornar aún por muchas temporadas. En torno a su cuello lucía el terrible pañuelo que uno agita al decir adiós para siempre.

Stéphane Mallarmé
Traducción parecida a la de Gregorio Martínez Sierra (1907) aunque revisada. Traductor desconocido.
Los nombres de un gato

Darles nombre a los gatos es tarea difícil,
No es solamente un juego de día feriado;
Se te puede ocurrir que estoy más loco que un sombrerero
cuando te digo, un gato debe tener tres nombres diferentes.
Primero, está el nombre que la familia usa a diario,
tales como Pedro, Augusto, Alonso, Jaime,
así como Víctor o Jonathan, Jorge o Bill Bailey-
Todos ellos nombres sensibles a lo cotidiano.
También hay nombres prolijos si piensas que suenan más dulces,
algunos para los caballeros, otros para las damas:
Así como Plato, Admetus, Electra, Demetrio,
todos ellos nombres sensibles a lo cotidiano.
Pero esto sí te digo, un gato necesita un nombre particular,
un nombre que sea peculiar, y que dignifique,
de qué otro modo puede mantener su cola tan perpendicular,
o sacudir sus bigotes, o adular su altivez,
de nombres de este tipo, te puedo dar un quórum,
como Munkustrap, Quaxo, o Coricopat
como Bombalurina, o Jellylorum—
Nombres que nunca pertenecen a más de un gato.
Pero sobretodo aún queda un nombre
y éste es el nombre que nunca adivinarás;
El nombre que ningún investigador humano puede descubrir—
Pero el gato lo sabe, y no lo confesará.
Cuando notes a un gato en profunda meditación,
la razón, te la diré, es siempre la misma:
Su mente está absorta en la contemplación cautivante
del pensamiento, del pensamiento, del pensamiento de su nombre:
.............Su inefable efable
.............Efaninefable
Profundo e incrustable Nombre singular.



The naming of Cats. T.S. Eliot
Mi traducción


martes, marzo 03, 2009

XVII

“Cuando hayas acabado de peinarme, dejaré de
odiarte”.
El niño quiere que le peinen en el umbral de la
puerta.
“No me tires así del pelo. Ya está bien para que me
toques. Cuando me hayas peinado, te odiaré”.
Sin embargo, la prudencia del día adquiere forma de
un bello árbol,
y el árbol, que al balancearse
pierde un puñado de pájaros
en las lagunas del cielo, descansa un verde tan hermoso
como el de la chinche del agua.
“No me tires tanto del pelo…”


Saint John Perse
Poema XVII de "Elogios", en Pájaros y otros poemas. Visor Madrid, 1996.
Traducción de Manuel Álvarez Ortega.

lunes, marzo 02, 2009


A fuerza de nombrE, editorial


Los buenos poemas se merecen no uno sino muchos traductores. La pregunta es entonces qué salvar, por qué los acentos, por qué no la musicalidad, por qué no en unas traducciones el contenido, en otras la musicalidad, en otras la forma. A veces sólo nos queda negar lo absoluto. Qué se pierde en la traducción como en la memoria como en la pizarra mágica como en el nombrE. Traducir “¿Qué se llama cuanto heriza nos?” dice Vallejo en Trilce. Lo intraducible por qué o para qué. Adónde vamos cuando pensamos más allá del lenguaje que nombra. Cuantos años pasarán para que alguien traslade La casa de la forma de José Ché Meléndez, sus “no ai qés”. El nombrE que no comienza con mayúscula que termina con mayúscula: ¿tranversacción del lenguaje? Necesitamos otro que redima, otro que llene las palabras que de tanto nombrarlas han desaparecido: lo intraducible de un nombre propio que significa. Nada nada no es nothing swims. “¿qué se llama cuanto heriza nos?”

Así pues esta edición de Transversa se escucha como un coro, quizás de nombres propios que enuncian para significar. En el cuento de Borges, “Funes el memorioso,” el personaje principal no entiende por qué un perro se sigue llamando perro cuando está de lado, cuando lo miras desde la diagonal, cuando ladra. En la novela “A long way down”, de Nick Hornby, un hombre decide no decirle su nombre a una chica, porque el nombre no atrapa su multiplicidad. Ella decide llamarle “dog” porque él tiene un perro. Cuando él deja al perro en la casa, ella le llama “no dog”, y así sucesivamente. ¿Quién diagonal? ¿Cómo llama nos?

Ranciere afirma que “la ética hoy en día se invoca un poco para todo”. “Se piensa en la ética como una instancia general de normatividad, a la luz de la cual se juzgaría la validez de prácticas y de discursos de diferentes esferas de acción”. Por esto el viraje ético de la estética y la política nos habla de prácticas de lenguaje sacrificadas por las “éticas de traducción”, que no son más que las mismas que las de la individualidad consensuada. Si la política es el encuentro con el otro, y el amor así una forma de política, la traducción es un modo de amor y de política, no de ética. Levinas dice que quizás los nombres de personas cuyos discursos significan un rostro -un nombre propio- pueden resistir en el medio de todos estos nombres comunes, de lugares comunes la disolución de los significados y ayudarnos a enunciar, como atravesamos ciertas puertas.

¿Qué nos dicen los traductores? Cuando Adriana Santiago tradujo a Caio Fernando, lloró; “La ternura de un texto escrito y puntuado con los pies es conmovedora. Para traducirlo, es necesario también hacerlo con los pies, aunque te tienten las manos”. Néstor Barreto denominó el proceso de traducción de los poemas de Wallace Stevens como “trance-elación”. Sirama Bajo dijo que “el proceso de traducir el trabajo [de Michelle Naka Pierce] fue fabuloso. Como siempre, tuve que valerme de todos los recursos disponibles. Varios diccionarios: Webster, RAE, University of Chicago, Vox. Sitios de discusiones sobre el lenguaje en Internet y hasta profesores de francés, sin mencionar mi propio bilingüismo y mi imaginación poética. Al fin de las piezas que escogí para traducir, me bastaron tres. Estas tomaron otro recorte y aquí está la ultima: mí bebé, la pagina 48. Pierce es una poeta contemporánea nacida en el Japón, quien escribe en inglés y cuya influencia se sitúa en un terreno arado por la critica literaria y el trabajo experimental. La traducción es un intento en demostrar lo abrupto de un idioma que veo como pragmático y académico, y también las relaciones entre palabras, la alteración de la gramática y sintaxis para dar a luz al significado, al juego del lenguaje”. Para Sirama, “la traducción, como el original, es experimental y no pretende ser rama de lo que escribió Michelle Naka Pierce, si no que rizoma”. Margarita Pintado se vuelve libertina como Kerouac y Bob Dylan.

El poeta polaco Zbigniew Herbert dijo en una entrevista, “Creo que los grandes poetas tienen una enorme necesidad de hablar, pero no necesariamente de que se les dé crédito. Ellos se acercan a la objetividad con el anonimato”. Enséñanos tu nombre sólo un poquito, enséñanos el nombrE.

Se dice que Milan Kundera anda muy estresado el pobre con lo de los traductores. No te preocupes Kundera, que ningún mal traductor te tragará, que no dejarás de ser en la lengua de nadie. Tus mejores traducciones son las que no se parecen a ti.

Las editoras de esta edición Transversa agradecen a los traductores que colaboraron y felicitan a aquellos cuyos poemas incluimos en la edición. Los registros y las voces de estas traducciones esperan aunarse en otras, ser aldaba, bisagra, dintel, mirilla, picaporte, quicio, tuerca, umbral. Esperamos también que la traducción continúe y así los espacios para discutir el arte y para disfrutarlo.

Editoras Transversas



Presione el poema para ampliar. Galactic de Joshua Clover en The Believer, vol 6. No 8: 78
Mi traducción.

domingo, enero 11, 2009

Extraer objetos
Zbigniew Herbert

Extraer objetos de su silencio majestuoso requiere de una táctica o de un crimen.

La superficie congelada de una puerta puede ser descongelada por el golpe de un traidor, una copa que cae al suelo chilla como un pájaro herido, y una casa en llamas charla en el lenguaje locuaz del fuego, el lenguaje de una épica sofocada acerca de todo, la cama, las sábanas, las cortinas que por tanto tiempo se lo callaron.


Traducción de "To Extract Objects", en Mr Cogito (1974)

domingo, diciembre 07, 2008

Monocromo

Homenaje a Jorge Luis Borges

Sobre las doradas olas cabrillea en lo alto una maroma engastada de joyas, dice la versión española de un verso de Tu Fu. En la versión francesa las olas son mecidas por una luz dorada y la maroma es una larga cuerda de joyas abundantes. La versión italiana dice que la noche marina se doró de olas rozadas por una soga reverberando entre joyas. En ruso la traducción establece que la luna alumbra las olas del mar y deja ver una extraña figura adornada de joyas. La versión inglesa habla de un oro distante en perpetuo movimiento y de una cuerda hecha de alhajas. El original de Tu Fu, verso dos, Estrellas y luna sobre el Yang Tse, dice: soga con joyas brilla sobre olas doradas.

José Kozer, en Mezcla para dos tiempos
Editorial Aldus, 1999: 142

viernes, noviembre 14, 2008

A algunos les gusta la poesía
Wisława Szymborska

A algunos—
que quiere decir no a todo el mundo.
Ni siquiera a la mayoría, solo a algunos.
Sin contar la escuela, en donde no hay de otra,
ni a los poetas mismos,
puede que al final allá algo así como dos por cada mil.

Les gusta—
pero entonces, te puede gustar la sopa de pollo con fideos,
o los piropos, o el color azul,
tu bufanda vieja,
tu manera,
acariciar al perro.

La poesía—
¿pero qué es la poesía después de todo?
Más de una contestación destartalada
ha pasado desde que se alzó esa primera pregunta.
Aunque sigo sin saber, y me aferro a esto
como a un pasamanos redentor. 



"Some People Like Poetry", en Poems New and Collected.  Hartcourt: 227

jueves, octubre 30, 2008

Traducción

I
Hace unos meses mi hijo de cuatro años me sorprendió. Estaba agachado, puliéndome los zapatos, cuando alzó su cabeza y dijo, “Mis traducciones de Palazzeschi van mal”.

Rápidamente, retiré el pie. “¿Tus traducciones? No sabía que podías traducir”.

“Pues no me estás prestando atención últimamente”, dijo. “La he pasado bastante mal decidiendo a qué quiero que suenen mis traducciones. Mientras más las miro, más dudo de cómo van a ser leídas y entendidas. Y dado que soy un poeta principiante, mientras más se
parecen a mí, menos probabilidades tienen de ser buenas. Trabajo y trabajo, sin cansancio, cambiando esto o aquello, esperando que llegue algún milagro que las interprete en un inglés más allá de mi imaginación. Ha sido tan duro, papá”.

La imagen de mi hijo luchando sobre Palazzeschi trajo lágrimas a mis ojos. “Hijo”, dije, “encuentra a un poeta joven a quien traducir, alguien de tu edad, cuyos poemas no sean buenos. Entonces, si las traducciones son malas, no va a importar”.



"Translation", en The Continious Life: Poems, Mark Strand (Knopf, New York, 1990: 48)

domingo, octubre 19, 2008

De vuelta a casa

El llegó a casa. No dijo nada.
Aun así, estaba claro que algo había salido mal.
Se acostó con la ropa puesta.
Se arropó con la sábana hasta la cabeza
y enroscó las rodillas.
Casi tiene cuarenta, pero no en este momento.
Existe como cuando estuvo en el vientre de su madre,
vestido con siete paredes de piel, refugiado a oscuras.
Mañana dará una charla
sobre homeostasis en la cosmonáutica mega galáctica.
Por ahora, sin embargo, se hace un ovillo para dormir.



Wislawa Szymborska
de Could have, 1972

domingo, octubre 12, 2008

El número de octubre de la revista the Believer está dedicado a la traducción. El esquema An Approximate Timeline of Twisted Translations está basado en el libro de Adam Thirlwell The Delighted States.  Se trata de una gráfica que muestra las cadenas de traducción, las traducciones personales, las colaboraciones  y las traducciones en grupo de escritores y traductores de distintas nacionalidades y épocas  a lo largo de varios siglos. Machado de Assis, Pessoa, José Luis Borges, Nabokov, Poe, Kundera, Gombrowicz, Brodsky, Milosz, Proust y Mallarmé son algunos de los involucrados. Mientras lo observaba, comencé a trazar conexiones que no aparecen en la red y que se relacionan a los autores mencionados como las traducciones que hizo Virgilio Piñera de Gombrowicz, las de Cortázar de Poe, las de Derek Walcott de Brodsky. Al comienzo de la tabla hay una cita del libro de Thirlwell que lee "la historia de la traducción, como la historia de la novela, y como la historia del mundo, es la historia de los errores". 

sábado, octubre 11, 2008

Derek Walcott (Santa Lucía, 1930)

De la serie “Seis ficciones”
(The Bounty, 1997)

ii.

Pensó que ya para entonces los dolores del exilio habrían desaparecido,
había dejado de contar los días y los meses, e incluso las estaciones,
dada la promesa de que nada puede durar toda una vida,
y mucho menos para siempre, que si hemos sufrido
una vez, pero profundamente, una pérdida singular, no la sufriremos
de nuevo de la misma forma, así que lo que hizo fue calcular años
que no repetía en voz alta, pero sabía que si la lluvia caía,
y después de la lluvia el viento barría las plazas, sus lágrimas
se secarían con tanta celeridad como las láminas de concreto
que daban al parque nacional con sus veredas de bicicletas y el rumor
como de llovizna de las ruedas, sabía que el calor del verano en una
de las ciudades más cálidas de Europa no era nada comparado
con el agosto endemoniado de la isla.
Se decía a sí mismo todo esto en su viejo acento colonial
mientras caía en cuenta de cómo todavía susurraba hogar no sólo para apaciguar
la esperanza de estar allí pronto, sino porque con ello volvía a la cubierta
del buque y atizbaba los áridos riscos que lo habían esperado,
los techos ferruginosos, e incluso al buitre basculando
sobre los aleros ardientes del edificio de aduanas. Él viste de negro,
pelo encanecido, y ha dejado su bastón sobre un banco del parque.
No hay tal sujeto. Yo mismo soy una ficción que recuerda
las montañas de la isla mientras oscurece.



Versión de Néstor E. Rodríguez

lunes, octubre 06, 2008

traduciendo poesía

Como un abejorro torpe
él se posa en la flor
meciéndose en el tallo frágil
se hace camino a codazos
entre filas de pétalos
como páginas de un diccionario
él quiere entrar
donde la fragancia y la dulzura
y aunque tiene catarro
y no le huelen ni las azucenas
él sigue tratando
hasta que se revienta
la cabeza con el pistilo

y eso es lo más lejos que llega
tan difícil
atravesar el sépalo
hasta la raíz
así que el abejorro despega
y emerge arrogante
zumbando vocifera:
yo estuve adentro
y aquellos
que no se fían de su palabra
pueden mirarle la nariz
amarilla con polen


Zbigniew Herbert
En Hermes, Dog and Star
1957