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viernes, abril 03, 2015

nada cunde
el agua 
se estanca otra vez
amarme no
mortales sí
jaulita bajo el agua
para ver
extraños peces
volver a enamorarse

nada mecen
despierto sí
sueño no
montaña sí
playa no
erizo sí
hamaca nunca

nada esconden
recomiendan
ir a ver arrecifes
los timbres de sal
los moluscos
el monstruo
en extinción

que el agua meza
dorsalidad
dorso y alas
oralidad
sal al dorso
aladme
alar y sabor
soledad
alarde
sola

sábado, marzo 21, 2015

Lo que cuenta

Lo que cuenta es el arrojo, me dijo.
El arrojo no es lo mismo que ser arrojada,
cosa que también me han dicho que soy,
ni es lo mismo que arrojarse,
cosa especialmente peligrosa en algunas geografías
o cerca de ciertos puentes o personas.
El arrojo, pensé, es frágil como un puente,
frágil como el deseo de la que se arroja por una persona.
La arrojada se enrojece, la arrojada se sonroja,
la arrojada a veces no se arroja.
Arrojo y amigo escritas con mi letra se parecen.
Ser arrojada es una buena cualidad, me dice.
Yo pienso que acabo de hacer un nuevo amigo.

viernes, marzo 20, 2015

Los bustos de Martí






Un buen día todos los bustos de Martí
comenzaron a hablar,
todos los hermosos bustos de Martí
comenzaron a parlotear a Martí.
Desde el Martí con cuerpo de Chacmool en el Vedado
hasta el de Villa Lugano, en Argentina,
o el de aquel parque tan céntrico en Shangai,
El mundo estaba lleno de Martís hablantes,
bustos de Martí que se encaminaban
como apóstoles al Popocatépetl
en rutas zigzagueantes y sonoras
hasta colocarse uno junto al otro,
todos los Martí de América,
todos los Martí del mundo,
todos los bustos de Martí.

Hubo quien creyó
que era el fin de los tiempos.
Hubo quien quiso enviar
a sus tropas anfibias
a sus periodistas para entrevistar
a alguno de los bustos de Martí,
pero el parloteo era tan masivo, estridente,
que un Martí hacia imposible escuchar al otro,
y todos a su vez se hacían rugido inofensivo,
plomo fundido, ceniza de árbol.