jueves, junio 18, 2009

La pipa (1868)

Ayer encontré mi pipa al soñar con una larga velada de trabajo, de hermoso trabajo de invierno. Arrojados los cigarrillos con todas las alegrías infantiles del verano en el pasado que iluminan las azules hojas de sol, las muselinas, y vuelta a coger mi grave pipa por un hombre serio que quiere fumar largo rato sin molestarse, a fin de trabajar mejor; pero no esperaba la sorpresa que preparaba esta abandonada; apenas libros por hacer; maravillado, enternecido, respiré el último invierno que volvía. No había tocado a la fiel amiga desde mi regreso a Francia, y todo Londres, el Londres que había vivido completo para mí solo, hace un año, se me apareció; primero, las amadas nieblas que arroparon nuestros cerebros y tienen, allá lejos, un aroma propio cuando penetran por la ventana. Mi tabaco olía a una habitación oscura de muebles de cuero espolvoreados con carbón, en los cuales se desperezaba el flaco gato negro; ¡los grandes fuegos! y la criada con los brazos rojos echando carbones y el ruido de esos carbones cayendo del cubo de lata a la canastilla de hierro, por la mañana -¡mientras el cartero daba el doble aldabonazo solemne que me hacía vivir! He vuelto a ver por las ventanas esos árboles enfermos de la 'square' desierta -he visto la alta mar, tan a menudo atravesada este invierno, tiritando sobre la cubierta del 'steamer' mojada de bruma y negra de humo- con mi pobre bien amada errante, en traje de viajera, un largo vestido apagado color del polvo de los caminos, un manto que se adhería húmedo en sus hombros fríos, uno de aquellos sombreros de paja sin pluma y casi sin cintas que las damas ricas tiran al llegar, tan deteriorados quedan por el aire marino, y que las pobres bien amadas vuelven a adornar aún por muchas temporadas. En torno a su cuello lucía el terrible pañuelo que uno agita al decir adiós para siempre.

Stéphane Mallarmé
Traducción parecida a la de Gregorio Martínez Sierra (1907) aunque revisada. Traductor desconocido.

2 comentarios:

  1. ya te cité

    (en mi blog)

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  2. Gracias Larita, desde que te conocí solo traes cosas buenas a mi vida.

    Mara, después de una mañana loca, de mala ostia...llego a casa, pongo a la Juli que siempre me relaja, cerveza y cigarro...y apuntarte en los blogs que sigo para seguir relajándome y leyendo-viviendo. Lo último como dicen, lo primero.

    A ojo de pájaro veloz que promete volver a planear, con calma, por estos valles tuyos.

    Un beso

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