lunes, octubre 10, 2005

La guiñada, instead

Y es cruel aún después tener que ser humana,
no convertirme, al verte, en perro, de alegría.
S. Ocampo
JAU Dijo la Guiñada Productions con la coloboración de La Secta de los Perros para las OHDIOSAS por la poeta de las tacas Fuscia Yara Liceaga

I.
yo sé que tú lo haces a propósito para que yo te odie como una pelotita de acero.

yo sé que por eso lo haces

imaginarme con los ojos
enganchados en la vitrina
o
lo que es más probable
que gire la cabeza con insistencia hacia el cristal
que todas las cabezas
posiblemente son tú
y no

esa maldición que cae sobre quien espera

cadera contra esquina
es una mesa quien se impone
el pensamiento es tomado en las manos de agua del pensamiento mismo
por lo que se revuelca
un breve: estoy

sólo por ese cantacito que uno se da
que mueve hasta las sillas
las cambia de espacio

II.
pide uno café
pregunta por ti
inquiere al más guapo
o al menos profesor
que jamás
y siempre
son lo mismo

III.
si tú me matas porque yo no aparezco
si tú me lo juras que me matas
yo voy
aparezco
por el asesino
por tenerlo a solo pasos
si caminamos
solo a centímetros
tú sabes que todo esto cuando camina hace vibrar la zona entera
que cuando camina todo esto
las caderas son una maquina que se rompió
y choca con la otra
cadera
o el espacio del asesino
que sos
(eso edítalo)

me desplazo

IV.
a pedro lo compro a quince dólares
me arrepiento
salgo de la librería después de firmar el papelito escindido
y me arrepiento
porque los libros usados se venden
justo en frente

(fuck!)

creo que me nace una arruguita

observo que la calle
cuando el calor se me planta
homicida
y me busca
me traspasa
se alarga
y muchas caras
como árboles por una vereda
(uy quejeso?)
aparecen
aparecen y son siempre cosas que cambian cuando las miro
hacen la metamorfosis ahí frente a mi cara
cabrón
ni siquiera sobreimpongo tu rostro en el de cualquiera
ni siquiera capto para mi pared
una foto transeunta
de alguien
a quien llamare tú

yo solo busco un rostro

uno solitario

V.
pasa que hago todo esto para dejar que las horas se tiren por la borda
y que la calle
las librerías
la librería
el intento de encuentro
las personas
sean la embarcación de mi sueño en el que el mar se detuvo
bueno
me explico
se alzó el mar como una corona
desde donde veía la escena (a pesar de ser desde un barco) el mar se veía a vuelta redonda, y se alzó, como una gota que cae sobre el charco y lo levanta y se une inevitablemente, y ahí quedó el mar paralizado, arriba, medio arriba, y se veían los piquitos
como una trampa de oso abierta

no era yo el personaje que entra

VI.
busca
se sienta
se incomoda
están todos
nadie sabe que busca
se regresa a su apartamento afligid@

llego a casa
y no te llamo
y no te escribo

espero

VII.
¿o es que no quieres escuchar cuando te digo jau?
foto:libertad ayala

1 comentario:

  1. Anónimo9:30 p.m.

    cuidado con esta chica, que muerde

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