sábado, abril 26, 2008


Su espiral detonado



rapa-rapatuprakatas- shobo,
shobolatuprash-tubera,
bera, turacuatash



Sus orillas,
todas sus cadencias desubicadas,

todas las costuras
tatuadas
con henna
saben al origen de alguna melodía,
sin duda,
lo sabemos por el ruido
de la lluvia en el zinc
y otras azúcares.

un pequeño párpado
guiñó
tu obertura de rumores riopedrense
para humedecer finales
desde antes de las puertas.
dentro de los carros. desde el principio
partidas. repiques.
escaleras. chubascos.

sé que las baquetas
alimentan al aire
con el hambre
de los platos, y que asimismo
se mecen
los rincones con el eco
y hacen fogata
los latidos
al escucharte,

aguacero
que preludias besos nudados,
cuando besar es también
la ventaja de la marea en la noche,
la excusa de la esquina, su acurruque.

algunas escobillas siestan,
ésas que cobijan
la piel de los sonidos ínfimos
(diles que barrer te relaja
y que limpiar la superficie de la huella
es parte del espiral detonado,
sus raíces húmedas debajo de la tierra).

los parabrisas dañados en medio
de un delivio

no dije diluvio ni delirio,
a veces no redundan.

no es casualidad el acertijo
al soltar el alfabeto
si todo es música en una sola palabra
con tus letras abiertas
de pan en pan.
sonoras, redondas con cálidos
retumbes silabares.

2 comentarios:

  1. Hola Marita,
    notable,
    me di permiso
    y Te robe unos versos,
    http://laantipoda.blogspot.com/
    un abrazo
    Vic.

    ResponderEliminar

palabréame