domingo, marzo 30, 2008

o decir sólo el afuera:
el dónde, el a través, el cuán
abrazadas las economías
me besa lentamente el cuello
y yo me comprometo
a volar ocho veces en avión
en cuatro meses porque
ya no me importan
las millas en tu nombre.

Cuántos aterrizajes nos arropan
si el aeropuerto es la transición
a tu soledad acompañada,
a tu resolución inmediata
de despegue.

Hay algo más
de anécdota que quiero
rescatar, la sorpresa
anidada de tu espalda tiene
un deletreo adolescente
que me amansa (haría
la cama todos los días)
si me entiendes,
y sin embargo siempre
la haces tú cuando me despisto.

4 comentarios:

  1. me gusta mucho este poema. sus imagénes son poderosamente visuales. te veo volando en aviones y pendiente al último doblez de la ropa tendida. locuras de amor, tal vez. te mando un abrazo, norka

    ResponderEliminar
  2. Si, si, indudablemente es un poema de amor, aunque no se si de amor a alguien o a esa sensación (poco habitual debemos reconocer)de cobijo que nos dan a veces, de a ratos, algunos amores.
    Lindo, lindo.

    Marita, mi amor: me perdonás que no te escribí para tu cumple?? No es una disculpa pero he estado enloquecida con el viaje de Sil y mil cosas de debíamos preparar antes de su partida (se fue esta tarde), pero creeme que me acordé, te quiero

    ResponderEliminar

palabréame