martes, diciembre 06, 2005

Los elefantes dormidos

Estoy en un helicóptero
Rumbo a una isla
Aterrizamos
en un helipuerto sobre la copa de los árboles
No se ve la tierra de la isla
Solo copas de árboles y puentes colgando entre árbol y árbol
A lo lejos, desde lo alto, el mar

Le pregunto a alguien
por qué no podemos bajar a la superficie
Me dice que la isla
está llena de elefantes dormidos

Si bajamos, se despiertan

Estas anotaciones son de un sueño que tuve hace mucho tiempo. Tengo una libreta específica para eso. Ya lo había comentado en otro post. Si no fuese por esa libreta no me acordaría de los sueños. Ustedes y yo sabemos eso. Sin embargo, lo interesante del caso es que ése sueño en específico quizá no se me hubiera olvidado por lo raro de las circunstancias. ¿En un helicóptero? ¿A una isla? ¿Elefantes dormidos? Aunque no recuerdo esa imagen en el sueño, siempre me imagino todos estos elefantes dormidos aglutinados entre férreos troncos de árboles.

Un amigo me llamó por teléfono y me comentó que tuvo un sueño muy raro. Al describirme el sueño, éste fue su relato:


Sí. Es la inversión de mi sueño. La versión del suyo. Llegó a una isla llena de elefantes dormidos en las copas de los árboles. Decidió ilustrar la imagen por las mismas razones por las cuales yo estimo que no se me hubiera olvidado el mío: ¿A una isla? ¿Elefantes dormidos? ¿En las copas de los árboles? Sin embargo, optó por la perspectiva aérea de la llegada en helicóptero.

Ilustración: "Elefante II", Alex García

11 comentarios:

  1. Me encantó este post sobre los sueños. ¡La imagen de los elefantes dormidos está genial! Muy interesante...lamentablemente mis sueños no son tan provocativos. Aún así creo que no estaría mal tener una libreta a mano para apuntar los sueños...a veces de ahí salen las ideas más interesantes para el arte y para la escritura.
    Gracias por la visita a mi blog. En especial agradezco la defensa a la acusación de mi supuesto barroquismo...La verdad es que sabiendo de quién vino la crítica no la tomé a pecho...Además, como bien expresaste, si mi estilo fuese barroco no estaría en mala compañía.
    Me gustó mucho este blog, por ahí estaré visitando.
    Saludos!

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  2. Anónimo5:16 a.m.

    Fue hace mil años y tu hermana buscaba hermosos telares en el mercado de Nueva Delhi. Un elefante adornado la llevaba. Nosotros estábamos desnudos sobre aquella cama de pilares, alta como una misión y pensé que el mundo era una cabeza de cerilla

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  3. mara, este sueño me ha dejado con una sonrisa extraña en los labios, me supo a cuento de infancia hasta cierto punto..cuando los describiste, pude imaginar todos los elefantes dormiditos ellos..una ternura de ratoncito contrapuesta al animal terrestre más grande del mundo.

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  4. Me parecio maravilloso el sueño y la manera que juntaste los dos. Mi libreta de sueños es mi blog, desde que lo tengo lo que me acuerdo va a parar ahi...

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  5. interesante. yo raramente recuerdo mis sueños.

    una vez soñé que el papa de roma nos enseñaba a mis compañeros de catequesis y a mí a hacer el pino sin manos, apoyando la cabeza en el suelo. era el papa auténtico, juanpablosegundo, no el impostor este que hay ahora.

    otra vez soñé que toda la familia se reunía en torno a nuestro perro y discutía muy gravemente qué íbamos a hacer con el animal. al parecer el chucho no hablaba, y ya me dirán ustedes para qué se puede querer un perro si ni siquiera sabe hablar.

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  6. Llegué aquí por Blogalaxia y me encuentro con un rico descubrimiento. Tu sitio me ha gustado mucho y espero leerlo con regularidad. Saludos de México!

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  7. que bueno que gustaron los elefantes. precisamente, esta historia posiblemente se convierta en un cuento ilustrado.

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  8. En el vértigo de esta experiencia de sueños inversos y compartidos no puedo dejar de pensar en lo que soñaban los elefantes dormidos. A lo mejor por ahí ronda la clave de todo este misterio. Y es que seguramente estos paquidermos soñaban, no por flaqueza de la carne sino por determinación de la voluntad,con dos amigos isleños dados a la enrarecida tarea de complementar sueños elefantinos desde ópticas distintas. Imagino cómo se percibirían bajo sus gruesos párpados el rápido movimiento de los ojos de estos animales en plena labor somnífera. Los elefantes se han tomado el centro de la ruinas circulares. Y sueñan. Habrá que esperar el cuento ilustrado. Tela pa cortar, Mara.

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  9. "Sueña Alonso Quijano"

    El hombre se despierta de un incierto
    Sueño de alfanjes y de campo llano
    Y se toca la barba con la mano
    Y se pregunta si está herido o muerto.
    ¿No lo perseguirán los hechiceros
    que han jurado su mal bajo la luna?
    Nada. Apenas el frío. Apenas una
    Dolencia de sus años postrimeros.
    El hidalgo fue un sueño de Cervantes
    Y don Quijote un sueño del hidalgo.
    El doble sueño los confunde y algo
    está pasnado que pasó mucho antes.
    Quijano duerme y sueña. Una batalla:
    Los mares de Lepanto y la metralla.



    Borges

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  10. Anónimo4:58 a.m.

    Maru Maru, Borges cayo en la trampa del Gran Filosofo Chuang Tse cuando era un gordito, aunque nunca dejaria de ser feo.

    Me gustaria recorrer sus suenhos de cuando palpar y recordar eran su mirada.

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  11. Anónimo5:36 p.m.

    Me he robado tu sueño y tu comentario sobre los seudónimos. Estás hablando en una novela oscura. Probablemente la leerás.

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