martes, marzo 03, 2009

Llamó a la puerta irreal
como de nuevo.
Pero nadie vino a abrir
en la costumbre 
del que llama. Besó
a la que existe como un susto,
y observó otra vez la calle
inútil de los trenes.

Fragmento de 'Las mariposas de alambre', de Yván Silén
en La poesía como libertad.
ICP, 1992. 

2 comentarios:

  1. No me gustan sus piernas.

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  2. grandes estos versos


    (y ese tipo de arriba, en fin)



    beso!!!!!!!!

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