martes, octubre 20, 2009




Dos miradas furtivas de mi visita a México. Cuando haya acabado los exámenes que estoy a punto de comenzar, espero poder dar cuenta mejor de algunos pormenores. Por ahora decirles que es grato desubicarse, palpar la recepción del trabajo, localizar ese punto de la anamorfosis en que hay que rescribirse. Nada mejor que no dar la poesía por sentada, que ser receptivos al pensamiento poético del afuera. Regresé con la certeza de que hay que seguir arriesgando, cambiar vectores, arriesgarlos de vuelta. Gracias a todos los que formaron parte de esta movilización tectónica esencial.



4 comentarios:

  1. Mara, marasmo, fue un gusto tenerte por acá, aunque sea como un relámpago, te quiero mucho, más que la distancia y que a veces me de por andar de incógnita.

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  2. estas fotos son bellas. me traen recuerdos de un día luminoso, lleno de buena compañía. te quiero!

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  3. guapa yo también lamenté mucho no verte.
    han pasado muchísimas cosas intensas en mi vida que aún no termino de digerir.
    te mando muchos besos y tú sabes que te admiro muchísimo y que creo que eres una chingona.

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